Relinquere




          Si tú me abandonas los pastos dejan de ser verdes y las manzanas se vuelven amargas. Si tú me abandonas la luz se olvida de dónde se encuentra su propio brillo y sucumbe al estallido de las sombras. Si tú me abandonas me abandono también yo a mí mismo. Me convierto en un espectro intangible y liviano sin razón de ser o estar. 

          Mi voz siempre fue el eco de tus labios; mi mirada la pupila de tu iris; mi sonrisa un suspiro lento de tu boca. ¿Qué hacer cuando fuiste tú la que me dio la vida?, ¿qué hacer cuando el altar en el que te sostengo amenaza con quebrarte? No me dejes, nunca. Eres mi ángel, mi patria, la aurora de mis amaneceres y el crepúsculo de mis noches. Quiero que por siempre bailemos el vals de la vida con nuestras manos entrelazadas.

Si tuus relinquis me, non sum.




Porque no hay nada que supere a la fantasía

Porque no hay nada que supere a la fantasía

Érase una vez...

Érase una vez...

Eres el visitante número...