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El brillo de tus ojos se asemeja al resplandor del sol a medio día; es radiante.

Me gusta.

Tu sonrisa es capaz de fundir la escarcha de cualquier corazón helado.

Me gusta.

El resplandor de tu cabello dorado, empequeñeze a los rayos dorados del astro rey.

Me gusta.

Lástima que ninguno de ellos me preste atención; lástima que sea invisible para ti.


Ojalá algún día deje de ocultarme avergonzada cada vez que tu mirada intensa se clave en la mía; ojalá algún día reuna el valor suficiente para declararte mi amor eterno.




Y... si te lo confesara, ¿Qué me dirías?

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Porque no hay nada que supere a la fantasía

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Érase una vez...

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Eres el visitante número...