Ahogate en tus mentiras

Dime que me amas.
Grítalo a los cuatro vientos... ¡Vamos! ¿A qué esperas?
Miénteme.
Confiésame que soy en la primera persona en la que piensas por la mañana, y la última al caer la noche.
Que mis caricias, se sienten, como una mano divina, perfilando tu esculpido pecho.
Quiéreme.
Ahógate en la agonía de tus palabras; atragántate, y perece, por el veneno de la mentira de estas.
Basura.
Por fortuna, decubrí que tus susurros, y gemidos, no eran ciertos.
Te odio.
Pero tranquilo, que esta frágil muñeca de porcelana, ya encontró a alguien con el poder de repararla; un persona, capaz de morir por ella, dejándose llevar por la fuerza de la química entre dos cuerpos.
No estoy sola, pero ahora tu si.


1 Response to "Ahogate en tus mentiras"

Porque no hay nada que supere a la fantasía

Porque no hay nada que supere a la fantasía

Érase una vez...

Érase una vez...

Eres el visitante número...