.

Somos títeres;
tú nos controlas;
juegas con nosotros,
y cuando terminas nos destrozas.

Eres frío;
no sientes nada;
te refugias en ti mismo,
no queriendo a nadie contigo.

Nada te importa;
no te importamos.
Quieres evitar el dolor,
alejándote de nuestro lado.

Nos haces daño,
porque deseas nuestra atención,
mas en tu mundo oscuro,
una parte tuya anhela nuestro calor.

Aprende a amar;
deja que te amen,
pues la soledad terminará consumiéndote,
y ya, no quedará nada.
.
.
.
Hoy estoy poeta. Se nota, ¿eh?

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