.

Tú eres... ¿un ángel?
Ya sabes; una criatura celestial enviada del cielo; pura, inmaculada...
Sí, ¿verdad?

Me gusta el lustroso brillo de tus alas oscuras,
y la paliez perlacea de tu fina y gélida piel;
se siente bien al tacto.

Amo cuando por las noches me visitas por a la ventana de mi habitación,
y entonces me regalas el más dulce de los besos;
extasiando a mis sentidos con tu hielo.

Y ahora me dices que eres un monstruo;
un demonio;
uno de los hijos de satán.

No te creo,
ya que sino tus manos asesinas no las habría sentido tan dulces sobre mi piel,
y tampoco habría podido apreciar entonces la ternura de tu toque.

Tú eres, un ángel.

... ¿Acaso los monstruos no pueden amar?, ¿un ser maligno no tiene la capacidad
de entregarle su amor a un ser humano?

No, es un engendro, sólo le hará daño.

...Lo mires por donde lo mires, en el amor, sea monstruo, sea humano, da igual, siempre habrá dolor.

Pero habrá merecido la pena;
preferiría haber sufrido una eternidad
de condenas, a vivir una vida en la que
tú no hayas existido.

0 Response to "."

Porque no hay nada que supere a la fantasía

Porque no hay nada que supere a la fantasía

Érase una vez...

Érase una vez...

Eres el visitante número...