Mostrando entradas con la etiqueta Teatro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teatro. Mostrar todas las entradas

Improvisación





        Había una vez una hermosa princesa, encerrada en una torre, que no paraba de derramar lágrimas. Anhelaba tener unas coloridas alas y poder volar sobre las nubes, para así vislumbrar, extasiada, el reino de su madre. Quería aprenderse de memoria las colinas y los montes; los ríos y los lagos; los pueblos y las ciudades que lo constituían.

         Una noche, la princesa llamó a su hada madrina y le rogó con vehemencia que la liberara de su prisión. Esta, divertida por la situación, le dijo que le era imposible hacerlo porque ese trabajo estaba destinado a un príncipe.

Dibujo realizado por Davido Ahufinger ♥
         
           Pasaron los años y la princesa continuó en su gélida celda, derramando lágrimas y anhelando sus alas. Hasta que llegó un día en el que se le vino a la cabeza una macabra idea: saltaría por la ventana. De este modo, al menos podría experimentar lo que era ser libre durante los segundos que precedieran a su muerte. Y así lo hizo.

            Lo sorprendente fue que el torreón no era tan alto como parecía y sus alrededores tan bellos como los presenciaba. Cuando cayó a tierra se percató de que en realidad todo era un montaje cutre de cartón piedra. Había estado toda su existencia viviendo en un decorado de un teatro de tres al cuarto y disfrazada con una tela azul celeste de disfraz.





               Siento mucho tener el blog abandonado, pero los exámenes es lo que tienen. Para compensaros subo esta improvisación que escribí hace poco; consistió en dejar la mente en blanco y escribir lo primero que se me pasara por la cabeza. Es una historia sin planear ^^

                 La he ilustrado con un dibujo de David, cuya expresión parece estar acorde con lo escrito. ¡¡Sayonara, peanut!!

La Corona de la Princesa

Image and video hosting by TinyPic

La princesa Soledad se sentó en el suelo, contemplando desde allí cómo se introducían los rayos lunares dentro de la habitación sin cerrojos ni puertas de la torre donde estaba cautiva.

La corona de su madre, la reina —recientemente fallecida—, le pesaba un quintal. Soledad, suspiró sonoramente, quitándose aquella corona de la cabeza. La observó con detenimiento, una vez se hubo despojado de ella; lo que anteriormente se llamaría oro y era el esqueleto de aquella pieza, estaba oxidado —como si se tratara de un mero metal de bisutería barata—, las joyas que la adornaban parecían hechas de plástico o algún material poco valioso y la inscripción del apellido de su familia, los "Nadie", se había borrado.

Soledad, confundida tras aquella visión, miró hacia su vestido, percatándose de que la tela que lo constituía parecía la de un disfraz.

Horrorizada por aquel descubrimiento, supuso que nada de lo que la rodeaba era real, sino que en realidad se encontraba sobre un escenario de teatro, en el que ella era un insípido títere barato; un monigote que interpretaba un papel sin haber memorizado ningún diálogo o haber prestado atención a alguna acotación.

El público, entonces, la abucheaba lanzándole fruta, y el telón raído se cerraba dando fin a una obra vacía con personajes planos.

La princesa Soledad lanzó su corona por la ventana, y corrió a la cama de su torre llorando. Si todo lo que la rodeaba era un sueño, entonces, ¿cómo podía averiguar lo que sí era real?
__________
Nota: son las 4 am, así que seguramente habré puesto alguna incoherencia. Prometo que mañana la corregiré.

 
Mis Escritos Blog Design by Ipietoon