Crítica a SOPA y Megaupload



Ésto es únicamente un fragmento de la crítica. Para leerla entera clicad aquí.

¿Habéis oído hablar de la tan afamada novela de George Orwell titulada 1984? De no ser así no habéis conocido lo que implica la carencia de libertad. En dicha novela nos encontramos con la visión de Winston, el cual vive en Oceanía; un continente que no equivale al que nosotros conocemos en ningún sentido. En él Winston sufre una vida regida por un país dictatorial en la que carecen de las libertades propias del ciudadano.

Winston trabaja en el Ministerio de la Verdad, donde se encarga de manipular información —la gran mayoría documentos antiguos—, de modo que ésta no presente ninguna contradicción ante las afirmaciones del Partido, es decir, el Gran Hermano. Si un ciudadano piensa de manera contraria al Gran Hermano está cometiendo un crimental; un crimen del pensamiento. Con lo cual es mandado al Ministerio del Amor donde le castigan y torturaran con el fin de manipular su mente acorde a los ideales del Partido.

Tal vez lo peor de aquella situación era la vigilancia extrema por parte de las telepantallas. Si dichas telepantallas, colocadas en todas partes del país —incluso en la casa de los ciudadanos—, encontraran una irregularidad de comportamiento en algún pueblerino, éste podría ser acusado y detenido por crimental por parte de la Policía del Pensamiento. Con ello se deduce que los ciudadanos pasan a ser esclavos de los que mandan; a hacer lo que les es ordenado, a pensar lo que les es ordenado, a sentir lo que les es ordenado... Son peor que peleles. Y no pueden hacer nada para remediarlo.

El Gran Hermano es inteligente, de modo que para prevenir rebeliones mantiene el país en un estado de supuesta guerra continua, lo cual propicia que no haya sublevación ciudadana por miedo a ser invadidos. Del mismo modo el Partido inventó la neolengua, un nuevo lenguaje que destaca por la supresión de vocablos, de modo que, si el ciudadano intentara rebelarse sería incapaz de hallar palabras para justificarse; si en su vocabulario no existe el término «Libertad» el ciudadano no podrá expresarse y exteriorizar a sus compañeros que está luchando por ella.

Cabe destacar que nuestro caso no es tan extremo como el de la novela, no obstante, encuentro similitudes entre ella y la ley SOPA; que se encuentra a la espera de ser aprobada. Si la aprobación llegara a ocurrir nuestras libertades y derecho a la intimidad se encontrarían en peligro. Cada vez que nos conectáramos a la red el gobierno de nuestro país sería conocedor de las páginas que visitamos y de las conversiones que tenemos con nuestros amigos, conocidos o pareja. Aunque parezca una barbaridad, es así.

La finalidad de controlar toda la información que enviemos y recibamos de internet es poder controlarnos y evitar que cometamos delitos tales como la piratería. Dicha justificación, según mi manera de verla, no es lo suficientemente fuerte para considerarse moral. La intimidad de una persona no tiene precio.

Si en algún momento reavivan la llama de SOPA y la aprueban, podremos afirmar con toda la veracidad del mundo que tendremos un equivalente a la telepantalla en la red, puesto que la vigilancia extrema sería similar a ella. Como consecuencia de la legislación nueva también tendríamos la imposibilidad de descargar archivos de propiedad intelectual —películas, canciones...—, ya que sería una infracción de los derechos de autor.

Paradójicamente a ésto, la gran cantidad de dinero que mueven los autores no es ni para ellos ni para las tiendas que venden la propiedad intelectual. Sino que está destinado para las sociedades que respaldan los derechos de autor, las cuales ni pinchan ni cortan y simplemente actúan de parásitos, quedándose con los beneficios. ¿Acaso es justo lo que ocurre? Y aún, para más apuro, todas estas sociedades son las responsables de la ley SOPA, Sinde, PIPA..., que tanto daño están haciendo a la corriente libre de información de la red.

Pocas personas están de acuerdo con estas sociedades o con lo que hacen, pero como siempre la opinión del pueblo no cuenta. Sólo valoran a aquellos que tienen más euros en los bolsillos, los cuales han sido generados por aprovecharse, en este caso, del talento creativo de los demás; es un trabajo muy sencillo mangonear dinero a los artistas. O, si no, preguntadle a Teddy Bautista.

Ahora que estamos a tiempo debemos rebelarnos ante la opresión cibernética que nos está empezando a ceñir. Manifestémonos antes de que sea demasiado tarde. Antes de que el internet, tal y como lo conocemos ahora, desaparezca; antes de que eliminen todo lo bueno que tiene. Antes de que le eliminen vocabulario como ocurrió en 1984 con la neolengua; antes de que en internet desaparezca el vocablo «Libertad».

ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO

¿Sigues sin saber lo que es la ley SOPA? Infórmate en este vídeo:



1 Response to "Crítica a SOPA y Megaupload"

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