Inhala


Es entonces cuando la niña se atormenta. Ella piensa en días pasados que formaron parte de su más tierna infancia. Aquellos días estaban repletos de personas que compartieron su rutina escolar con ella. La niña en un tiempo quiso encajar con ellos; llevarse bien y que le tuvieran aprecio. No lo consiguió. La respuesta de cada individuo hacia ella fue un claro y tajante rechazo. Ninguno la quería a su lado, pues según ellos la niña era una persona rara y no la podían aceptar.

Es entonces cuando la niña se dio cuenta que aislarse en su mundo era una medida de protección hacia ellos que hacía inconscientemente para que no le hicieran más daño; para que los gestos y palabras repletas de desprecios, de insinuaciones en las que ella daba asco, le resbalaran.

La niña se dio cuenta que haber intentado encajar fue un error, pues ella hiciera lo que hiciera no lo conseguiría. La niña era una persona débil, y aún ahora piensa en su error e intenta saber cómo les va la vida a aquellos que tanto la hirieron.

Es entonces cuando la niña anhela que la vida de éstos sea una mierda, pues sería un buen modo de que pagaran todo lo que le hicieron; todas las cicatrices y estigmas de los que jamás se podrá deshacer. A la niña le gustaría, al menos, en un futuro poder tener una vida mucho mejor para poderla restregar a los responsables del dolor de su pasado. Aunque visto desde un punto de vista objetivo, a esa gente la vida de la niña les da igual.

La niña quiere ser feliz y olvidar.

Ah, niña tierna y dulce, piensa que al menos tienes cosas que hacen que tu existencia valga la pena. Ya no eres un bebé indefenso, sin seres importantes que te suban a flote cada vez que te hundas.







1 Response to "Inhala"

Porque no hay nada que supere a la fantasía

Porque no hay nada que supere a la fantasía

Érase una vez...

Érase una vez...

Eres el visitante número...